El poema
eres tú
A mi sobrina Lola, con el más grande cariño.
Me pides que te haga una poesía,
pensando tú tal vez que soy poeta;
no lo soy, mas yo por complacerte
veré si enredo algo en mi cabeza.
La poesía que quieres que te haga,
hace tiempo, chiquilla, que está hecha,
pues sólo con mirarte cara a cara
tenemos ya el reflejo de un poema.
Tu risa se hace verso al escaparse
del cáliz de tu boca, rosa y fresa,
y el hoyuelo chicuelo que en tu cara
cuando escapa tu risa allí se queda,
es un nido de gracia, donde moran
las musas que persiguen los poetas.
Eran versos tus juegos, cuando antaño,
jugabas a ser madre de muñecas,
y después fue más grande tu poesía,
cuando el ser que veló tu cabecera,
por orden del Señor, cambió de vida
por otra vida que dejó en la tierra.
No quiero entristecerte con recuerdos
que enturbian tu cantar de pandereta.
Si el poema mayor fue tu alegría
borremos de tu frente la tristeza.
Alegre yo te quiero cual alondra
que canta y en su canto se recrea.
Igual que el ruiseñor, que cuando canta,
hasta el viento se para en la arboleda.
Y ya no digo más, pues la poesía
que quise que enredara en mi cabeza,
sin ser poeta, como no lo soy,
tal vez salió muy mal...mas ya está hecha.
Julio 1951
A. Roldán.